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(Foto por metalcostarica.com )

Hace una semana tuvimos el placer de ver en suelo tico a dos de las mas grandes bandas de la historia del rock, por un lado Judas Priest como uno de los definidores del sonido e indumentaria Heavy Metal y por el otro a los monstruos del Hard Rock Whitesnake. Después de meses de mucha expectativa creada por los productores del evento con respecto a la escogencia de teloneros, venta de entradas y supuestas sorpresas internacionales, la tarima tuvo que ser movida para que el estadio quedara a un cuarto de capacidad, situación que alegró a muchos y enojó a otros… definitivamente la venta de entradas no fue la mejor; por lo menos el día antes del concierto todo pintaba a que iba ser un desastre de proporciones épicas.

Nada me complace mas que decir lo equivocada que estaba, RPMTV y Tropix II produjeron lo que sin discusión alguna fue el mejor concierto de rock de la historia en Costa Rica (punto), a pesar del susto de algunos de que no íbamos a poder ver nada, la producción muy responsablemente nos reubicó a todos para que quedaramos satisfechos y pudieramos ver el show como se debe.

Desde que iniciaron los teloneros nacionales se sentía un sonido claro y potente, una simple muestrita de la bestialidad de sonido que íbamos a disfrutar con las bandas principales. Jamás in my wildest dreams creí que iban a tener un sonido tan demoledor como el que hubo ese día… me atrevo a pensar que fue mejor que el de Metallica y todavía podían subirle mas el volumen.

Yo por lo menos que estaba en el VIP, salí sorda y con un pito en el oído de tan fantástico volumen que tenían los parlantes, y cabe decir que le doy todo el crédito del mundo a los productores por el compromiso tan grande que tuvieron con los fanáticos que a pesar de que no reventamos ese estadio apoyamos incondicionalmente ese magnífico evento.

De Whitesnake ¿qué puedo decir? era todo lo que esperaba de David Coverdale y su banda, es un tipo que tiene perfecto dominio escénico y sabe como encender al público a punta de su espectacular voz y sus movimientos característicos de los músicos hard rockeros… la serpiente blanca tuvo una presentación muy especial acompañada de clásicos infaltables como de nuevas canciones de excelente calidad. A David le doy un 10 y a su banda un 11, los músicos que se hace acompañar son totalmente maestros en su respectivo instrumento, el duelo de guitarras estuvo fenomenal y ni que decir del impresionante solo de batería de Brian Tichy, a todos nos dejó boquiabiertos.

Judas Priest sin duda cumplió todo y mas de lo que dijo Rob Halford en la conferencia de prensa el día anterior “van a presenciar el show de heavy metal mas impactante del mundo”. Esas palabras describen a la perfección la noche mágica que nos regaló Judas. A pesar de la edad Rob Halford se mantiene en forma y sorprende gratamente las condiciones de su voz, ese día probó con creces el por qué es una de los mas grandiosos vocalistas de todos los tiempos.

El sobrenombre de la banda “Metal Gods” adquirió vida en el concierto, no se trata de un simple apodo por tradición, se trataba de un título que se ganan cada noche que tocan en vivo, cada vez que dan un espectáculo que deja sin aliento a los asistentes y cada vez que demuestran que sus canciones son piezas maestras.

Luces, humo, pirotecnia y mucho heavy metal fue todo lo que nos dio Judas Priest, pero especialmente una cátedra de que no importan los años, ni la cantidad de gente en un estadio ni los cambios en la alineación Judas Priest es puro poder y unas leyendas vivientes… después del 27 de setiembre ahora pienso que hay bandas buenas en vivo… y Judas Priest.

 


Warrant es una banda de Hard Rock/Glam Metal formada en 1984 que cosechó sus más grandes éxitos hace precisamente 20 años y de la mano de su clásico vocalista Jani Lane. Ahora las cosas para la banda han cambiado mucho pero no así su sonido característico, actualmente cuentan con Robert Mason (ex Lynch Mob) y con él graban su nueva producción “Rockaholic”.

No sé si fue suerte o inteligencia del resto de integrantes de la banda, pero contar con un vocalista que desde el principio se dedicó al hard rock le da mayor credibilidad a la banda y muchos menos detractores como los que se ganó Skid Row al irse Sebastian Bach y contratar a un tipo que los hace sonar como el peor rock alternativo tipo Nickelback.

Ahora bien específicamente sobre el disco, en todas las canciones tiene tintes ochenteros/noventeros cosa que es buena para los que agradecemos a las bandas no variar demasiado su sonido clásico. Ya a estas alturas de la carrera de éste tipo de bandas no buscan estar a la moda para salir en MTV, solamente quieren hacer la música que les gusta para ellos mismos y sus fanáticos de toda la vida.

En términos generales se puede decir que es un buen disco cargado de riffs que parece que fueron inventados hace dos décadas por su velocidad y armonía, solos de guitarra cortos pero efectivos y sobre todo coros pegajosos que hacen que las canciones no sean olvidadas fácilmente. Eso sí, como buena banda de Hard Rock no hay que esperar letras con más profundidad que fiestas, alegría, sexo y drogas.

Este disco no será una obra maestra y probablemente tampoco será el mejor de la carrera de Warrant, pero sí que se salieron con la suya de lograr que la atención se volviera a posar sobre ellos, bastante recomendado.

8/10


La primera de las tres fechas que Richie Kotzen tiene en el país estuvo llena de emoción gracias a su talento y sencillez para conquistar al público.

Si hablamos de Richie Kotzen, estamos hablando de un artista que no es muy masivo pero logra captar la atención hasta de las personas que no lo conocen. Con excelentes referencias como las de haber pertenecido a Poison, Mr Big e incluso abrirle a los Rolling Stones hacen que la gente, en especial los rockeros, no duden en ir a sus presentaciones.

En estilo para hacer música podemos encontrar distintos matices  de blues, soul, rock y hasta pinceladas de hard rock en algunas de sus canciones. Se destaca por haber sido votado como mejor guitarrista en la aclamada revista internacional Guitar World y tener una voz virtuosa  con la cual acompañar sus canciones.

Ante poco público Richie Kotzen  salió a tocar a eso de las 9:50 de la noche,  vestido de una manera muy sobria y con el pelo más corto de la última vez que se presentó aquí comenzó la velada con la rockera canción “losing my mind”.

Aunque no estuvo abarrotado el Latino Rock Café, las personas que asistieron se hicieron sentir aplaudiendo cada una de sus canciones y no perdiendo detalle de sus virtuosos solos de guitarra. Fue una noche bastante íntima donde se dio una mágica conexión entre el público y el artista.

Richie repasó su carrera con las más de 13 canciones que tocó, pero la verdadera sorpresa fue que tocara su más grande éxito con Mr Big, la canción “Shine” que para cuando salió alcanzó los primeros puestos en las listas de popularidad, seguida de su éxito con Poison,  su propia versión de la canción “Stand”. Lo curioso de esto es que muy pocas veces se ve que Richie toque estas dos canciones juntas en un mismo concierto.

También, como se esperaba, interpretó  tres canciones de su más reciente disco “Peace Sign”  con las que aprovechó para indicar que estaba a la venta ahí mismo junto con camisetas y demás artículos a su nombre.

Al terminar el concierto Richie Kotzen salió por la puerta principal del bar pero no sin antes atender a los fanáticos que quisieran su firma y fotos con él, los demás músicos de su banda también se mostraron súper accesibles  para compartir con la gente que se les acercaba emocionada.


La guácima presenció uno de los mejores conciertos de la historia de costa rica, la noche del martes será inolvidable para todos los fanáticos.

Fue una noche fresca, la lluvia se asomó en horas de la tarde y el ánimo de los seguidores de la banda estaba al tope, pasaron 16 años para que en nuestro país se presentaran de nuevo éstas leyendas del rock que no se guardaron nada a la hora de complacer a los fanáticos.

El ingreso de área conciertos se dio hasta las 5 de la tarde de manera bastante ordenada lo que dejó en evidencia la buena organización que imperaría durante toda la jornada roquera.

El concierto fue dedicado al joven que murió tratando de ingresar al concierto de 1994, se le otorgó un minuto de silencio y a la vez un aplauso para la familia del muchacho que se hizo presente en la guácima.

El espectáculo comenzó con los nacionales de Gandhi que nos regalaron unas 7 canciones que variaban entre sus clásicos y piezas de su más reciente disco. Dichosamente lograron arrancarle los aplausos al público, pero a mi criterio muchas personas necesitan aprender a respetar al artista nacional sin importar si es de su gusto o no.

Pasaditas las 9 cayó la manta que cubría la tarima entonces  salió Aerosmith a escena, cual dioses de la música hicieron que toda la guácima vibrara y se emocionara con su primer tema “Eat The Rich”. La emoción se desbordaba al ver a Steven Tyler cantando como si no hubieran pasado 40 años desde que inició su carrera con Aerosmith.

Lo que fue éste concierto fue una descarga incomparable de buen rock and roll, durante la noche repasaron  temas de toda su carrera complaciendo por igual, “love in an elevator”, “Falling in love” y “Back in the Saddle”  dieron inicio a la perfecta velada. Punto alto de la noche fue cuando salió Tyler con su armónica para que las luces se tornaran rosadas, se venía “Pink” de las más coreadas de la noche.

Hubo varios momentos emotivos durante el concierto pero para mí el mayor fue cuando sonó el clásico de clásicos “dream on”  una canción que celebra la vida, los sueños, las alegrías y las tristezas; la canción perfecta para celebrar el estar vivos y reunidos disfrutando de lo mejor de la música mundial.

Los clásicos seguían arrasando en la guácima, realmente había que estar ahí para entender la calidad de espectáculo que se estaba dando en Alajuela. Después de que interpretaran éxitos como “Living on the Edge” o la súper conocida “Crazy” se vino un solo de batería a cargo de Joey Kramer.

Si algo demostró Aerosmith es que no importa cuánto tiempo pase, su música siempre seguirá vigente,  atrayendo nuevas generaciones y que  es una banda capaz de reinventarse para agregar nuevos elementos a su espectáculo.  Hablo, desde luego, del Guitar Hero Battle interpretado por Joe Perry  que  hizo que lo más fiebres de los video juegos cayeran a los pies de éste dios de la guitarra.

Pero no sólo Perry y Kramer se lucieron, todos los miembros de la banda tuvieron la oportunidad de mostrar lo suyo y cuando cada uno fue presentado el público respondía con efusivos aplausos y gritos, aunque desde luego Steven Tyler fue el más amado por el público.

El fallo de la noche fue cuando en la pantalla principal apareció de improvisto una imagen de la media docena por unos segundos, aunque por dicha parece que nos miembros del grupo no se dieron cuenta porque a como son las estrellas nunca se sabe porqué motivos se pueden enojar.

Aerosmith incluyó en su repertorio algunos covers como “baby please don’t go”  para hacer homenaje a sus raíces musicales y de una vez regalarle al público algo diferente que escuchar. Después de “I don’t wanna miss a thing” algunas canciones más y “Draw the line” terminaron con su repertorio oficial y se despidieron provisionalmente del público.  Volvieron pronto para interpretar  “Walk this way” original de 1975, y “Toys in the attic”  para cerrar con broche de oro con un emotivo juego de pólvora para fijar ese concierto en la mente de los fanáticos para siempre.


Decidí esperarme un poco para escribir esto con la cabeza un toque fría y ser un poco menos subjetiva. Ver a Megadeth para mi como para muchos fue todo un sueño hecho realidad y todavía más, en mi caso tenerlos tan cerca y compartir un momento con ellos no tiene precio. Tuve la oportunidad de ver de cerca al colorado y su banda en el hotel herradura, Chris y Ellefson se comportaron de lo más simpáticos, de Shawn sólo se le pudo sacar un saludo con la mano y del colorado apenas un “hey guys” ; lo sé, fue poco pero fue bastante especial y más que en el aeropuerto mustaine ni volvió a ver a los fans.

previo al concierto…

Como siempre el ambiente de las camisas negras es el mejor, previo a que abrieran las puertas del área de concierto pude compartir con mis compas, recién conocidos, viejos amigos y demás hermanos en el acero; disfrutando bastante el rock clásico que nos tenían para pasar el rato. El problema fue que al rato ya la gente estaba muy cansada por tanto sol y en especial el hambre yo creo que fue tonto tenernos tanto rato ahí afuera más que adentro habían puestos de comida y bebidas que tanto se necesitaban.

Cuando ya se nos dejó entrar me topé con la sorpresa de lo ridículo que es como le subieron los precios a las cosas y más que parecia de manera antojadiza, por ejemplo alguien vendía las pizzas a 2000 otros a 2200 y otros a 2500… y en la cerveza también estaban un poco elevados… pero bueno, pasa. En las horas previas a que saliera Sight Of Emptyness nos recetaron un disco de Twisted Sister que parecía no acabar y se repetía una y otra vez, y bien debo decir que anque si me guste esa banda ponerla como música para ambientar un concierto de Thrash metal tampoco es como una idea muy inteligente.

Como unos 20 minutos antes de empezar salió al escenario, en un arrebato de populismo, Don Stockwell (o como es conocido ahora, el nuevo mesías del rock) a agradecer el apoyo y decir que el nos va a traer a Scorpions, Slayer, Judas Priest y si puede a AC/DC … que hombre por dios!!!!. No tan memorable fue la intervención de Karla Serrano, la otra de Tropix, que pidió de una manera un poco pachuca que dejaran de empujar cosa que no sonó nada bien pero bueno ella ya pidió disculpas así que para que darle vueltas al asunto.

Sight Of Emptiness…

¿Qué les digo? yo soy apenas una recién iniciada dentro del hermoso mundo del Death Metal y según mis oídos de novata me parecieron bastante buenos y el wall of death me pareció una iniciativa interesante aunque algo peliogrosa 😛 , Además claro que contaron con un sonido que hasta el mismo Mustaine se hubiera deseado. Lo único que si pienso es que debieron quitar una canción, ya habían mostrado a la gente lo suyo y estábamos ansiosos pero por megadeth.

Ahora sí, Megadeth…

Salieron uno a uno los integrantes de la banda y llamó bastante la atención el batero Shawn Drover porqué salió con la camiseta de la fracasada selección nacional de Costa Rica,  lo que creo que fue un gesto muy chiva de parte de el. Al iniciar el chivo con Dialectic Caos y This day we figth! quedó en evidencia el pésimo sonido que iba tener ese concierto luego siguió una de las piezas más tuanis de la banda para mi gusto que fue In my darkest hour pero lamentablemente las guitarras sonaban como de juguete y me tuve que esforzar mucho para escuchar la voz de nuestro amado Dave, y pues la batería no sonó como debía… es una lástima. El setlist transcurrió casi que sin sorpresas, el Rust in Peace predominó mientras Dave destrozaba una hermosa guitarra azul que tenía pintada la portada del disco.

El la piezota Tornado of Souls un gracioso se le ocurrió tirarsele a los pies a Dave lo que según se cree provocó que se fueran del escenario por varios minutos una vez que terminaron la canción… sobrará decir que fueron minutos angustiosos y eternos? pero llegó la tranquilidad cuando nuestro amigo recién integrado a la banda David Ellefson regresó para tener su momento de gloria al interpretar Dawn Patrol.

Cuando terminó el glorioso Rust in peace ( sí uno de los mejores discos de metal de la historia) siguieron otras dos del endgame, Headcrusher que fue un completo fail para el público de aquí y el más reciente sencillo The right to go insane. Pero nada en el chivo se compara con lo que se vino, A tout le Monde y Symphony of destruction ahí la gente lo dio TODO, se cantó desgalilladamente y sonó hermoso y ensordecedor y Symphony como en todos los países es una descarga de energía increíble, para mi la pieza más emblemática de la banda.

Se fueron, pero todos sabíamos que volvían… a tocar trust y peace sells y cerrar la mágica velada con un reprise de Holy Wars y la respectiva presentación de los músicos por parte de el siempre polémico Dave.

En términos generales puedo decir que fue un buen concierto, la pasé super bien, cumplí un sueño pero el sonido quedó debiendo por mucho, ojalá que no sea la última vez que los ticos veamos a la Megabanda!!


Han pasado dos semanas desde que se desató la locura por el mejor concierto que el país haya presenciado jamás,  Metallica marcó un antes y un después, ahora creo firmemente que ningún concierto de heavy metal en el país va poder superar lo que hizo metallica ese glorioso 7 de marzo del 2010. Como le digo a todos los que me preguntaban, la única palabra que se me ocurre para describir lo que pasó esa noche es SUPREMO.

Ahora que tengo en mi poder el San José Magnetic, y un poco de tiempo libre por ser fin de semana aprovecho tener a todo volumen ese magnífico concierto y me inspiro para escribir lo que fue definitivamente uno de los mejores días de mi vida.

Lo más bello de ir a ver la banda más importante de metal del mundo es la ansiedad y complicidad que se da entre todos los fans presentes, los que teníamos compas haciendo fila de días antes, y nos tocaba turnarnos para asegurarnos el buen campo pudimos disfrutar de ese ambiente tan tuanis donde todos eramos amigos aunque nos acabaramos de conocer hace cinco minutos. Era un día donde no había que preocuparse por el bien vestir o el buen peinado, era además el día donde unos 30mil fanáticos cumplirían un sueño dorado.

Después de horas y días de fila no tocó un día bastante amable en cuanto a no mandarnos más sol de la cuenta, cosa que ayudó mucho para no perder la energía que tenía que durarnos hasta que terminara Seek and Destroy muchas horas después. La espera siempre es divertida, el alcohol nunca falta ni aquel que se pasa de tragos para andar haciendo tonterías por toda la fila. Recuerdo que abrieron las graderías bastante rato antes de lo planeado, y me alegró… así solo quedaba por entrar la fila del VIP que era la que más costaba acomodar. Una vez que entraron las graderías era el turno de nosotros, tal vez los más apasionados. A pesar de que hubo dos filas y dos entradas para el VIP fue un desorden tratar de entrar, así que más valía o ser fuerte y grande o estar bien agarrado o agarrada de los compas para no quedarse atrás.  Nunca había ido a gramilla a ningún concierto de metal, fue una gran experiencia.

La entrada aunque caótica y apretada se olvidaba rápidamente cuando uno ya estaba adentro del estadio morado, interesaba muy poco que el guardia de seguridad dijera que no corriéramos sobre la gramilla, íbamos a estar al frente y para eso teníamos que correr. Fue impresionante para mi ver lo cerca que estábamos de la tarima y en consecuencia de nuestros ídolos, ahora sólo quedaba esperar que fueran las 6 para que empezara la fiesta del metal.

Con una puntualidad poco común en estas tierras salió la banda nacional Pneuna a hacer de las suyas con su thrash metal técnico.  Se escucharon bastante bien y creo que sacaron muy bien la tarea, como dirían los futbolistas, animaron al público y sacaron en muchos el orgullo de ser ticos, aquí también hay talento!

Luego de un cambio de instrumentos salió la banda estadounidense de gran renombre Mastodon, que yo esperaba muy ansiosamente, pero con un desafortunado sonido no lograron llegarle al gran público… soy sincera, los disfruté bastante y canté sus canciones pero no fue así como yo quería verlos, ojalá vuelvan y sea un concierto donde la gente si los conozca y los apoye como debe ser.

Mientras suena broken, beat & scarred en mi compu,  recuerdo la hora en que empezó a sonar la mágica e hipnótica Ecstasy of Gold, todos los brazos levantados y sabíamos que en unos cuantos segundos íbamos a tener a a el Sr James, Kirk, Lars y mi amigo el Sr Roberto Trujillo… siguió el silencio e inmediatamente la locura cuando empezó a sonar Creeping Death, no puedo decir más que fue un inicio de infarto porque otra del Ride the lightning sonaba y esa era For Whom the Bell Tolls, donde my friend Robert trujillo se lucía con sus habilidades en las cuatro cuerdas o bien cinco no se que tipo de bajo estaba usando 😛 .  La siguiente canción fue muy especial para mi, la sentía, la presentía, llevaba días diciendo que yo QUERÍA escuchar esa canción y cuando sonó Wherever  I May Roam llevé mis manos a la cabeza y di gracias a la vida por dejarme cumplir mis sueños… amo la música y me apasiona, son momentos como esos los que nunca olvidaré aunque pasen 50 años.

Sorpresa siguió al sonar las guitarras como rayos… ibamos a montar el rayo, eran cuatro canciones en total del ride the ligthning precisamente esa Ride the lighning y luego fade to black para recuperar un poco de energía escuchando con los brazos en alto esa hermosa canción. James desde luego como gran frontman no dejó de saludarnos, agradecer el apoyo y animarnos a seguir gritando y coreando las canciones.

Dos canciones del Death Magnetic sirvieron para que las que no las sabían siguieran con sus frenéticos movimientos de cabeza y los que si, pues siguieramos cantando. Impresionado James tenía una pequeña prueba a ver si realmente nos sabíamos todas las canciones, Sad But True a capella y luego la canción completa fue un estallido de emoción que no dudo que los gritos de los fanáticos llegaran hasta heredia o tal vez más allá. Sonó una de mis favoritas del death magnetic, Broken, Beat & Scarred e inmediatamente Cyanide para terminar con la participación del nuevo álbum en el glorioso concierto.

Lo siguiente sin duda alguna fue el punto más alto del concierto, la asombrosa pirotecnia sumada a la increible popularidad de la canción One (que curiosamente suena en este momento en mi reproductor) y seguidamente Master of Puppets convirtió ese momento es un éxtasis dorado para todos los presentes, especialmente tal vez a los más viejos que crecieron con esos discos que fueron la época principal de Metallica.

Fire! es lo que salía del escenario cuando fue el turno de la excelente canción Blackened, hasta recuerdo lo caliente que sentía la cara cuando James gritaba Fire! y obediente el fuego salía… luego siguió un solo de Kirk, Nothing Else Matters y la muy conocida Enter Sandman que fue coreada a más no poder. Metallica se fue pero sabíamos que no era el fin, faltaba el tradicional encore.

Regresaron para hacer un pequeño Jam de tal vez un minuto para anunciarnos que seguía un cover de una banda que admiran, y el elegido de esa noche fue: QUEEN! y su Stone Cold Crazy, que algunos la conocen por ser la primera canción de Thrash metal de la historia. Seguidamente sonó Battery para la voladera de manazos alcanzara una de sus máximas expresiones.

Todo en esta vida llega a su fin y ese fue Seek and Destroy, ya nadie se guardó nada, hasta la última pizca de energía que quedaba ser iba ir, la idea fue corear lo más fuerte que se podía y como dijo James, hacer historia, este iba ser el concierto más ruidoso de la historia de antes y después, todo eso se cumplió con tres simples palabras SEEK AND DESTROY!

Gracias Metallica y ya lars lo dijo, TIENEN QUE VOLVER!!